En torno a La idea fija, de Pablo Rotemberg, y los modos de abordarla en los medios gráficos masivos

Tendencias de la crítica periodística sobre danza

El recorrido de La idea fija de Pablo Rotemberg por los diarios porteños

Por Ale Cosin

 

Pocas veces se da en nuestro medio artístico que una obra se mantenga en cartel durante un largo período. Este es el caso de La idea fija, obra del coreógrafo nacional Pablo Rotemberg, que en septiembre iniciará su cuarta temporada. Si bien no se ha realizado un estudio más profundo y académico de la trascendencia de esta creación ni del artista, sí ha proliferado una cuantiosa variedad de artículos críticos y periodísticos en diferentes soportes. Recorriendo esta producción epitextual, y sólo ateniéndonos a lo publicado en los medios gráficos más importantes; se pude acreditar un reconocimiento que fue in crecendo en torno a las posibilidades de lecturas periodísticas de la obra.

La calificación in crecendo se refiere a una aparente comprensión cada vez más abarcativa, menos superficial e incluso más contextualizada, de la obra y del trabajo del autor. Tal vez este camino fue favorecido por el éxito del llamado boca a boca: la recomendación del público en las redes, en las escuelas de danza, entre colegas y entre artistas de otras disciplinas. Las barreras entre lo tradicional o las tendencias de moda, y la extrañación que produce esta pieza, cayeron para dar paso a la concurrencia ininterrumpida de públicos diversos, y entre ellos los críticos.

La primera nota periodística sobre esa espectación pos estreno, fue de Alejandro Cruz en La Nación Espectáculos -antes hubo un adelanto, con algunas palabras del autor presentando la obra, en Clarín Espectáculos-. Cruz se centró en aquello que se ve y cómo, explayándose sobre la temática sexual expuesta con un vocabulario más cercano a esa descripción literal. Aventuró una definición del contenido en frases como “especie de tratado sobre la diversidad de las fantasías sexuales”; pero no se involucró con interpretaciones acerca de las razones y los objetivos de la selección. En el mismo tono, haciendo énfasis en lo sexual como tema además de en los movimientos literales, describe la obra Adolfo Agopián en el Suplemento Soy de Página 12 (a dos meses del estreno).

Ya en noviembre de 2010, apareció un excelente artículo de Facundo Gari en Cultura & Espectáculos de Página 12. Muy apropiado por dos razones: por un lado, supo dar interpretaciones basadas en asociaciones de su visión de la obra con otras manifestaciones artísticas y con un contexto social determinado; y por otro lado, supo interrogar al autor sobre todos estos puntos. En síntesis, la obra sirvió a Gari como vehículo para relacionar su percepción sobre el arte contemporáneo con la actualidad de la danza contemporánea, en un mismo espacio y tiempo contingentes. Sobre este punto volveremos más adelante.

Ya en 2011, para su reestreno, la corredera de recomendaciones en las redes, en las fiestas, en las carteleras; se hacía profusa. Otra vez el adelanto corresponde a quien suscribe en Espectáculos de Clarín; pero también arremete desde La Nación, Alejandro Cruz. Esta vez, vinculando dos obras que juzga similares, siguió con la temática sexual pero la abordó desde el recurso dramatúrgico presente en una -la de Rotemberg- y ausente en la otra: el humor. Es decir, trata de analizar someramente cómo en La idea fija el humor es un modo de dar cuenta de la sexualidad desbordada o mecanizada que propone Rotemberg.

Pero además de realizar esta suerte de comparación de modo de explicar la aparición de la sexualidad explícita en la producción de danza local; este periodista también cita las voces de los artistas que son llamados a responder sobre sus dudas, sus cuestionamientos y sus asociaciones. Es este un cruce importante que se ha ido dando en las páginas de los diarios: el periodista dialoga con los artistas fundamentando una interpretación, utiliza la obra como excusa para indagar más allá de ella, haciéndose cargo de que el lenguaje de danza en su ser efímero es un formato discursivo complejo para un medio como el periodístico. Entonces el periodista resuelve en practicidad hacia el lector, hacia el posible espectador; de algún modo adaptando en el terreno de los medios de comunicación, la ‘crítica dialógica’ que propone Tzvetan Todorov. No siempre tiene buenos resultados, y como género periodístico híbrido no reemplaza a la crítica pero sí la complementa en un medio dinámico como es actualmente el diario.

Otra tendencia, menos frecuentada, es la nota de opinión. En 2012, junto a la tercera temporada de la pieza, el diario Perfil publicó una columna firmada por Rafael Spregelburd donde el famoso dramaturgo narró su vivencia, y se expresó sobre la representatividad (y la presentación del cuerpo como cuerpo) en el teatro y en la danza en tiempos donde la realidad necesita del extrañamiento del arte.

En síntesis, la crítica como género periodístico -en el terreno de las artes escénicas especialmente- ha ido componiendo nuevos estilos que buscan resolver por un lado las actuales conyunturas de los medios (menos espacio para el desarrollo o para el seguimiento de un artista, diversificación del lector), y por otro, la compleja heterogeneidad de poéticas escénicas contemporáneas.

 

La idea fija: http://www.alternativateatral.com/obra17813-la-idea-fija

Última nota de mi autoría, en Radar (Página 12): http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-7846-2012-04-13.html

La obra será comentada ampliamente en la revista Montaje Decadente de octubre.

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